¿Cuántas personas necesitas realmente para hacer buen marketing?
Bienvenido al océano
Da igual si vendes smash burgers, casas de 4 millones o tornillos industriales. Si tienes una empresa, necesitas que la gente sepa que existes. Y, a ser posible, que cuando te encuentre le guste lo que ve.
Durante mucho tiempo, eso podía resolverse de una forma bastante sencilla: haciendo bien tu trabajo.
Especialmente en comunidades más pequeñas, el boca a boca sigue siendo una de las herramientas de marketing más potentes que existen. Probablemente la mejor. Que alguien llegue y te diga “vengo porque mi cuñao Manolo me ha hablado muy bien de vosotros” vale más que muchos anuncios, muchos posts y unas cuantas reuniones de señoros con corbata.
El problema es que no siempre es suficiente. Porque ahí fuera hay un océano de empresas haciendo algo parecido a lo que haces tú. Con un producto parecido. Un servicio parecido. Y, muchas veces, intentando llegar exactamente al mismo target.
Y mientras esperas a que alguien hable de ti, otros ya han aprendido a nadar. Tienen una web “deloks” que explica bien lo que hacen. Aparecen constantemente en redes. Crean contenido. Hacen campañas. Se posicionan en Google. Construyen una marca reconocible. Y consiguen estar en la mente del cliente justo cuando está pensando en comprar.
Por eso, independientemente de que una empresa sea pequeña, mediana o grande, llega un momento en el que tener una presencia y una reputación digital fuertes deja de ser opcional.
Y aquí conviene hacer un pequeño paréntesis. Si eres la Coca-Loca, probablemente este artículo te pille un poco lejos. Las macro empresas ya suelen tener su propia infraestructura y colaboradores recurrentes de marketing. Pero para la mayoría de los mortales la película es otra. Es ahí cuando aparece la pregunta:
¿Contratamos a alguien de marketing?
Tiene sentido. Contratas a una persona y solucionado. Hasta que haces la lista de cosas que esperas que haga esa persona:
Estrategia
Redes sociales
Fotografía
Vídeo
Diseño
Copy
Web
Campañas de publicidad
Analítica
Ah. Igual no estábamos buscando una persona. Estábamos buscando un unicornio. Porque una cosa es encontrar a alguien que se defienda muy bien en varias tareas, otra bastante distinta es pretender que sea realmente bueno en todas ellas. Cada una de esas áreas es una profesión en sí misma, con especialistas que llevan años dedicándose a ella.
Pedirle a una sola persona que las domine todas es como contratar a un camarero y esperar que, además, cocine, haga los cocktails, lleve las reservas, diseñe la carta, contacte con los proveedores y te arregle el aire acondicionado. Poder, puede intentarlo. Pero igual no quieres que lo haga. Algo me dice que el solomillo se quedará tieso.
Un buen diseñador lleva años trabajando con tipografías. Un buen fotógrafo, retocando fotos. Un especialista en Paid Media vive entre campañas, datos y presupuestos. Un desarrollador web sabe cosas que el resto preferimos no saber. Y alguien que lleva redes de verdad entiende de estrategia, contenido, comunidad y de ese maravilloso algoritmo que cambia cada vez que conseguimos entenderlo.
El marketing se ha especializado tanto que ya no hablamos de una profesión. Hablamos de muchas profesiones trabajando juntas. Y ahí está la diferencia. No necesitas encontrar al elegido capaz de hacerlo absolutamente todo. Necesitabas un equipo.
Plan B: fabricar el departamento tú mismo
Vale. Aceptamos que el unicornio no existe 🦄☹️ Así que hacemos lo lógico, lo troceamos.
Buscamos un community manager para las redes. Un diseñador para las creatividades. Un fotógrafo para el contenido. Una agencia para las campañas. Un desarrollador para la web. Y quizá un Project Leader para intentar que toda esta bonita familia reme en la misma dirección.
Sobre el papel, perfecto. En la práctica, tienes cinco proveedores, cinco maneras de trabajar, cinco calendarios, cinco facturas, catorce cadenas de emails y un grupo de WhatsApp llamado “MARKETING 2026 DEF 4”.
Y aquí un pequeño detalle: alguien tiene que conseguir que todo eso funcione en la misma dirección. Que el fotógrafo entregue el material a tiempo para que el diseñador pueda diseñar. Que el diseñador no haga esperar al de redes. Que Paid Media tenga las piezas antes de que la campaña tenga que estar en el aire. Que la landing esté lista antes de empezar a mandar gente hacia ella. Que todos utilicen el mismo mensaje, la misma identidad y, a poder ser, el mismo maldito logo.
Y muchas veces ese alguien acaba siendo el dueño, que pasa de pensar en cómo hacer crecer su empresa a mandar audios de dos minutazos intentando explicar al diseñador lo que le ha dicho el de Ads sobre algo que necesita el de la web. Maravilloso. Querías delegar el marketing y has terminado con un segundo trabajo gestionando a quienes hacen tu marketing.
Enhorabuena. No encontraste al unicornio. Has montado un zoo.
El marketing se juega en equipo
Y aquí, básicamente, está el motivo por el que nació Etnia. Porque hay una tercera opción bastante más sencilla: trabajar directamente con un equipo que ya funciona como un departamento.
Eso es lo que somos. Un departamento de marketing externo que se integra en tu empresa, entiende cómo funciona tu negocio, conoce tus objetivos y trabaja contigo para decidir qué hay que hacer y, sobre todo, hacer que pase.
En Etnia somos 10 personas especializadas en cinco áreas: RRSS · Contenido · Diseño · Web · Paid Media.
No diez personas haciendo un poco de todo. Especialistas haciendo cada uno lo suyo, pero trabajando juntos.
Porque el marketing, cuando se entiende de verdad, rara vez empieza y termina con un simple post en Instagram. Una acción de marketing puede empezar con una idea, necesitar una sesión de fotos, vídeo, diseño, copy, una landing, una campaña de Paid Media y terminar con alguien mirando los resultados para saber si todo aquello sirvió para algo.
La diferencia está en que trabajamos juntos. Todos los días. Nos sentamos en la misma mesa, compartimos ideas, campañas, marrones, cafés y alguna que otra crisis existencial. Comemos juntos, cagamos en el mismo baño y hasta nos hacemos regalos horrorosos por nuestros cumpleaños. Así que el fotógrafo sabe lo que necesita el diseñador, el diseñador sabe qué está preparando Paid Media y el de web dice cosas como DNS, API y caché. Es un poco rarito, pero es nuestro rarito.
Y sin más “dilatación”, el marketing empieza a funcionar como un departamento de marketing.
El trend no va a esperar tu aprobación
Y trabajar así marca bastante la diferencia. En Etnia podemos movernos rápido. Muy rápido. Podemos detectar una oportunidad por la mañana, sentarnos juntos, desarrollar la idea, organizar una producción, crear el contenido, diseñar las piezas, preparar la campaña, adaptar la web si hace falta y ponerlo todo en marcha en cuestión de días.
Porque en marketing hay oportunidades que no esperan a que encontremos un hueco en el calendario del fotógrafo, a que el diseñador responda al email, a que Paid Media reciba las piezas y a que alguien consiga reunir a todo el mundo el jueves que viene a las 16.37 h.
Un trend, una conversación que está ocurriendo ahora, una oportunidad comercial o simplemente una buena idea pueden tener una ventana de días. A veces, de horas. Y quizá esa sea la mejor forma de explicar lo que hacemos en Etnia.
No somos diez personas haciendo diez cosas distintas para tu empresa. Somos un equipo pensando en la misma dirección y haciendo que las cosas pasen.
Tenemos equipo y café
Tú conoces tu negocio. Nosotros sabemos de marketing. Y ahora que sabes que con el salario que te costaría una persona de marketing, puedes tener un departamento entero y crees que podríamos hacer increíbles cosas juntos, te esperamos en Etnia. Y como somos tan modernos, prometemos café de especialidad recogido en Colombia, tostado y molido al instante. Y mantener al de web cuerdo.